miércoles, 6 de febrero de 2008

DIMENSION DESCONOCIDA


Una parte de mi es muy creativa, la otra muy despistada, la otra muy imaginativa y una pequeñita parte pierde la dimensión de las cosas.

Una vez, fuimos a comer Chely y yo al Mc Donals, desde que hicimos el pedido, a mi me dieron mi hamburguesa y a Chely solo las papas, nos sentamos a platicar y como soy súper educada me esperé a que le trajeran la hamburguesa a mi amiga para comer juntas. Así que mientras platicábamos solo la veía comer papas. De repente no sé que parte me perdí que de verla comer solo papas ya llevaba su hamburguesa a la mitad.
-¿A que horas te la trajeron?-le pregunté asombrada- ¿quien vino?- ¿Porque no me di cuenta?.

¿Cómo me pude perder esa parte de: "Una Hamburguesa Cuarto de Libra, ¿se le ofrece algo mas?, ¿me llevo la charola? con permiso... ¿Dónde estaba yo cuando pasó eso?, ¡jamás me di cuenta!. Se me figura que alguien con un control remoto paralizó el momento junto conmigo, le entregó la hamburguesa ya mordida y le dio "play"...
Y todavía Chely me dijo: -"con razón, se me hacía raro que no probaras tu hamburguesa".

Antes de esa anécdota fui a Playa del Carmen de vacaciones con mi amado Carlos y paseándonos por la Quinta Avenida, entramos a una tienda hipiosa muy padre, yo fascinada viendo todo supuestamente al lado de Carlos, empeze a platicar con él pero sin verlo: -"Mira que padre bolsita, se la voy a comprar a Paty para su cumple, crees que...y volteo y veo a un chavo (por cierto muy guapo) poniéndome atención mientras a lo lejos afuera de la tienda estaba Carlos esperándome. Mi mente decía: "No pendeja, ese no es Carlos, ya para de hablar, cierra la boca", pero mi boca seguía hablando con mi nuevo amigo que ni español sabía. Me callé hasta que completé lo que quería decir y ya que termine solo le dije; ¡¡sorry!!!

Hace unos años se nos descompuso el platina negro que teníamos y Carlos le habló a su papá. El nos recogió y nos llevó a la casa. Cuando nos fuimos acercando iba a decir en voz fuerte: "en la esquina da vuelta a la derecha por favor", cuando capté que el que estaba manejando no era un taxista sino mi suegro.

Platico esto porque ayer me volvió a pasar. Estaba afuera del periódico esperando a Carlos, de por si en la noche no veo ni madres y solo identifico la camioneta por los focos de chino que tiene y cuando veo que se acerca le hago la parada, me subo y me pregunta Carlos: ¿Porque me haces la parada si no soy un taxi?, ups!, yo creo es la costumbre.

No se si sea de preocuparse o mejor ocuparse y poner mas atención sobre ese lapso misterioso entre lo que sucede y donde quedo yo.

tururururururururu

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las cabeceras (¿asi se llaman?)

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