sábado, 30 de abril de 2016


FELIZ DÍA DEL NIÑO DOMY

Recuerdo la mañana en que Domy había cumplido los 42 días de nacida y yo regresaba al trabajo. Estaba en el portabebé rosa con café, llena de cinturones y su copetote parado que con ningún gel se aplacaba. Sus ojos negros muy expresivos me pestañaban a cada rato y me sorprendía su sonrisa tan idéntica a la de su papá. Recuerdo también el primer día que la dejé en la guardería y me preguntaba si me iba a extrañar. ¿No sientes feo de dejarla tan chiquita?.- me preguntaban y algunos me cuestionaban- La verdad no sentía nada, me bloquee yo sola porque si sentía un poquito, sólo un poquito, sabía que no la iba a poder dejarla ni un instante.

A partir de ahí hasta hoy que casi tiene 6, ha sido una niña muy valiente, muy adaptable a las circunstancias de sus papás. Sé que no ha sido nada fácil, al contrario, ha estado cansada la mayoría de las veces, reponiéndose con una corta o larga siesta en el carro o en un taxi (según le toque) mientras sus papás hacen circo, maroma y teatro para sacar adelante a esta pequeña familia.
Domy no me reprocha todas las veces que me tiene que esperar en la estancia para pasar por ella, simplemente me grita ¡mami!, corre y me abraza. No me reprocha todas las veces que come y merienda en el colegio mientras yo me agobio por no saber si comió todo y el que no estoy yo para dárselo; siempre siendo consciente que importará más la calidad que la cantidad de tiempo pero nunca será suficiente.

Le pido perdón cuando (siendo ella bebé) me fui a tomar un café con amigas disque para distraerme, pero siendo sincera ni ponía mucha atención porque solo estaba pensando en ella. Le pido perdón por llegar tarde a casa con ella dormida que por no despertarla no la alcancé a bañar y cenar, o cuando estaba aún despierta y querías jugar conmigo y tenía que apresurarla para que durmieras temprano.
Ella es una niña muy fuerte. A pesar de su corta edad siempre me da lecciones con frases como "abracito con amor para que no te preocupes.
Domy me dice que yo tengo magia, pero nunca se va a comparar con la magia que ella tiene conmigo. Cada abrazo suyo vitaminado de amor me hace más fuerte, cada sonrisa con diente chimuelo me hace inmensa mente feliz.

Este post lo dedico a todos los admirables niños de mamás que trabajan. A ellos mas que importarles el mejor juguete les importará más que juegues con ellos. Nunca desmeritaría a una mamá que no trabaja, porque creo tienen más trabajo y para mi son admirables, pero la ventaja que tienen es que siempre tendrán a sus hijos más cerca de ellas.

Feliz día del niño mi Domy hermosa. Te admiro mucho. Gracias por tu incondicional amor y paciencia y por favor no crezcas tan rápido. TE AMO.

viernes, 25 de marzo de 2016

ELVA

Elva es una diva, y ella lo sabe, sabe que yo la necesito más que ella a mi. -"Vengo en mis días de descanso"-, -me dice-. Supongo para recordarme que me está haciendo un favor, y aunque a veces le aclaro que las dos nos necesitamos, reconozco sólo para mi que así es.

Siempre llega pasada la una cada 15 días si es que llega, porque tengo más mensajes en el whatsapp de que no va a poder ir por "x" o "mangas" y termina siempre con un "Lo siento" que sé que no siente. Con boca coloretiada, cabello mojado, una bolsa muy llena de cosas y cambio para no ensuciarse, siempre llega con toda la actitud. Antes exigía una coca, ahora de plano se la trae porque sabe que en mi casa sólo tomamos limonada. 


Desde diciembre se me ausentó como mes y medio, yo indignada e histérica le dije mejor que sí a alguien más, pero fue debut y despedida: ese alguien sólo vino dos veces y con esa tuve y sé que siempre me quedaré con la duda el porqué en esas  dos veces me dijo que todo estaba listo y ninguna recámara me la tendió. 

Tiempo después apareció la hija pródiga. Después de ponerse digna me tuve que poner de pechito y decirle que la necesito, porque la verdad es que sólo mi casa la entiende y mis perros también y la necesito tanto que le digo lo que usted guste y mande. 

Ésta última vez después de saber que había llegado a mi casa estando yo en la calle, descubrí una llamada perdida de ella. Angustiada sólo pensé: ¿Le hará falta algo de la cocina?, ¿se salió mi perro?, ¿le llevo una coca?, así que para no quedarme con la duda le marqué y esto fue lo que me dijo:

"Yolis, no le entiendo a los controles ni de tu tele ni de los de Domy y necesito que me expliques porque a las 4:30 empezó mi telenovela y no me la quiero perder".

Claro mi Elva, lo que tu digas, con gusto te explico.... 

miércoles, 3 de febrero de 2016

EL DESAYUNO CARÍSIMAMENTE "X"

A veces, cuando se me antoja gastar a lo pendejo, voy al Starbucks antes de llegar a mi trabajo. Hago fila, viboreo las tazas, me quiero comprar una pero veo el precio y mejor lo dejo. Me atiende un chavo que ya me ve como "ñora" por su trato y me pregunta mi nombre. Le digo que Yolanda (ya que no tengo ganas de inventarme uno como hago otras veces) y me pregunta que si va con "Y griega", lo cual, si estaba dormida, con eso me despierto poniéndole los ojos de plato.

Una de tantas veces que me cambié el nombre

En lo que espero mi café junto a mi chispagel, veo a la gente con sus laptops muy concentrados y me pregunto si trabajan, si tienen algún horario o si aquí cierran negocios importantes y quisiera estar así por varias horas sin la presión de jefes o de horarios y hacer mi pagina de internet que tengo pendiente y que nunca tengo el tiempo, o  simplemente escribir en mi blog un poco más seguido.

Pues bien, mi insignificante sueño se cumplió. Hoy no trabajé y me dije que al fin voy a ocupar un par de horas en la mañana, mientras Carlos da sus clases en la prepa y luego se va a desayunar con una amiga, así que estaré haciendo y deshaciendo en su laptop que me prestó y que no le sé mucho sus mañas, es mas, ni siquiera sé donde se le pone la clave de internet.

Pedí un desayuno carisimamente "x" como yo le llamo que consistió en un simple cafezote "venti" que le entendería mejor si se llamara "grandote" y un crossaint con huevo y tocino, ambos de 50 pesos. Mientras lo pago pienso en voz baja: "me lo merezco, me lo merezco, me lo merezco", pero mi subconsiente me dice: "Te lo mereces, pero a mitad de precio" ya que esos 100 pesos que pague, la verdad si en los tacos de doña chonita tuvieran internet, ahí estaría comiéndome 10 tacos y una coca en vez de este Starbucks Sampetrino.

Por fin me arrinconé para sentirme a gusto y busco una conexión que resulta que está floja, así que tengo que poner mi bolsa para recargar el cargador. Cuando al fin me instalo me siento contenta, pero luego me estresé porque no sé si desayuno primero, si escribo, si hago mi página, o si desayuno escribiendo o hago mi pagina comiendo. Mi café está muy desabrido y le pongo mejor un 10 al sabor de la salsita chipotle más que a mi diminuto croissant que más bien parece canapé. Cuando al fin encuentro como poner la clave y me instalo por completo, como sieeeeeepre me pasa, viene un señor y se pone justo al lado mío muy pegado a toser y pendejear con su celular estando el lugar casi solo. ¡¡chingado porque no te sientas en la otra esquina!!! -pensé- el señor no paraba de toser, por suerte no duro mucho y se fué. De rato llegó otro y se sentó en ese lugar que me pregunté que tendrá de especial habiendo tanto lugar vacío. Y mientras pongo cara de perrito que está disfrutando que está entrando delicioso el solecito, el tipo se paró y cerró las persianas mientras yo grité en silencio: ¡¡¡espérate, no estamos en tu casa!!!.

La mayoría que está como yo son del sexo masculino, unos se ven muy grandes de edad, otros se nota que son estudiantes, y uno que otro extranjero. Nunca falta el típico que habla en voz fuerte y que hasta mi rincón se escucha todo. ¿Que pensaran de mi?, identificarán que soy diseñadora por el color de mi abrigo, o que estoy en el facebook o que espero mientras a mi novio, o que soy una mujer de mundo arreglando negocios o que estoy escribiendo acerca de ellos. jajaja la verdad, es que ni siquiera me ven, cada uno está en su mundo virtual.

¿Terminé mi trabajo? no, ¿me gustó la experiencia? dos, tres...

En fin, me tardé más en pedir mi desayuno que en comérmelo y me quedé con hambre. Es el precio por estar aquí un ratito. Y aunque reconozco que lo disfruté, tengo que pensarla cada que venga y me atreva a comprar otro café carísimo y hacerle como un cómico que vi en youtube que describe lo que sintió cuando compró un Starbucks en un aeropuerto, y que cuando le preguntaron su nombre para ponerlo en el vaso "alto" que pidió solo dijo: "Pongale pendejo para que no se me olvide". jajajaja


martes, 27 de octubre de 2015

LOS STIKERS DE DOMY
A Domy le encantan las calcomanías. Si me escuchara decir esa palabra inmediatamente me corregiría diciéndome que no se dicen así, sino stikers. Un buen día descubrí un corazoncito rojo en la pared de mi cuarto. El detalle me hizo sonreír. Tardé más en darme cuenta cuando ya tenía la casa llena de stikers: en la tele, en su cuarto y en el mío y en cada lado de nuestra pared junto algunos dibujos pegados con cinta, así como una foto mía despreocupada con mi vestido de novia. Luego descubrí algunos mas en la cocina, en el baño, en la ropa, en la sala y hasta en el carro.

Podría ser una mamá histérica y regañarla por dejar tapizadas casi todas las paredes, pero luego me puse a pensar lo maravilloso que es ser niña. El día que Domy se sepa bañar solita y lavar bien los dientes, se sepa peinar y aprenda a leer y escribir y hacer otras cosas diferentes, sentiré que pronto dejara de ser una niña. El día que Domy no me haga preguntas inocentes, descabelladas, sorprendentes, profundas y a veces incoherentes sentiré que está creciendo a velocidad de la luz. El día que ya no quiera que sus papás se bajen del carro y cada uno la agarre de la mano mientras ella aprovecha que está segura y se pones a brincar y dejarla casi hasta el patio del colegio y lo cambie por un "ya no soy una niña, déjenme en la esquina", sentiré que todo pasó de prisa. El día que ella misma quite mi foto que pegó junto con más stikers alrededor de mi pared y cambie el comentario de "pareces una princesa de blanco mami" a "ya quita esa foto mamá" y ya no le interese ver mi vestido de novia que ahora insistes en que se lo muestre, sentiré que ya creció.

Me encanta que ella sea niña, y si a sus cinco años apenas estoy superando el que ya dejó de ser bebé, ahorita no me quiero imaginar el cambio mas adelante de pre adolescente.

Sigue brincando mi Domy, sigue subiéndote a la sala vestida de súper heroína con tu capa roja, sigue viendo caricaturas, sigue brincando, sigue pensando que tu mamá tiene magia y sigue creyendo que tu eres Blanca Nieves. Yo por lo pronto me aseguraré verte en cámara lenta y disfrutaré todo lo que pueda, porque sé que en un abrir y cerrar de ojos ya no estará mi niña, sino una jovencita que espero me ayude a quitar cada stiker que llenó mi corazón de una partecita de tu infancia. No importa la cantidad de stikers que tengamos que quitar algún día. Las paredes se borran y se vuelven a pintar. Los recuerdos no.


lunes, 7 de septiembre de 2015

LA PIÑA Y EL CHICHARITO

Una de las desventajas que tenemos las mamás que trabajamos, es que a parte de que no podemos checar tareas, ni comer con nuestros retoños, ni llevarlos a piñatas entre semana; es que nos enteramos tarde de los recados que mandan las maestras y que ponen en la mochila que apenas estamos checando hasta la noche que llegamos patinando a casa. Por ejemplo: a mi y a mis compañeras del trabajo, nos ha tocado salirnos en nuestra hora de comida, estresadas y con el tiempo justo para conseguirles algún disfraz que necesitan para el día siguiente y que si no hubiéramos pelamos los 300 mensajes del grupo de whatsapp de algunas mamás "desquehaceradas" ni cuenta nos daríamos.

Recuerdo una vez cuando Domy estaba en la guardería, era también muy común que mandaran recaditos para llevar algún juguete o algunos dulces para el día siguiente, y era más común que los enviaran el día en que yo salía más tarde del trabajo y que lo leía ya cuando todo estaba cerrado. Un día me llegó un papelito en la pañalera donde me pedían llevar una piña. Como ya era tarde no me quedó mas que comprarlo al día siguiente en algún HEB o Soriana que son los que abren temprano. 

Así lo hice (para variar a la carrera), y cuando llegué a la entrada donde dejas al bebé con todo y pañalera, les entregué orgullosamente una entera y grande piña, con un copete verde muy puntiagudo, muy gruesa y más amarilla que encontré (para que no digan). Con orgullo y con un ¡fiu! en la frente y una porra interna de decirme ¡lo logré!, entregué mi cometido cuando la Miss me miró y peló los ojos y se le notó un cierto desagrado que yo no entendía el porqué, hasta que vi entran a varias mamás muy frescas entregando a sus bebes y a la vez un topper con la fruta bien picadita. 

Jamás se me ocurrió que la piña era para comer; pensé que la iban a pintar o poner de adorno, o que se yo, todo menos que la tenía que entregar bien cortada; En mi defensa (que mejor me hubiera quedado callada) solo le dije: "En el recado nada más  decía que entregara una piña"... Total a la Miss no le quedó más que hablarle a la cocinera y escuché que le dijo: "Córtalo please", y mejor no describo que cara tenía la cocinera.

Luego en otra ocasión pedían un disfraz para "El día de la cosecha", que no se quién inventó ese día y que para mí es como el Halloween pero disfrazado con disfraces de  frutas y verduras. 

Para variar me volví a enterar en un mismo día de salida tarde y echando madres las culpé de no entregar los recados unos días antes para las mamás que trabajamos y buscarlo con tiempo; me dieron ganas de ponerle una camiseta de la Selección Mexicana con el nombre atrás del "chicharito"  que le habíamos comprado unos meses antes a Domy (que al fin y al cabo es una legumbre), pero con los antecedentes todavía frescos de la piña mejor ni le moví porque la más afectada iba hacer mi Domy.


Ni modo, mientras trabajemos y estemos bajo presión, seguiremos haciendo circo, maroma y teatro para conseguir lo que piden a última hora; no importa, para nuestros niños (que ni se dan cuenta) las mamás, seguiremos teniendo magia. 

lunes, 3 de agosto de 2015

FESTEJO FROZEN No. 5




Por fin llegó el cumpleaños número 5 de Domy. La verdad fue un gran alivio para mi que ella me pidiera no hacer fiesta en un salón (¡¡fiu!!), pero en realidad no me sorprendió; a Domy no le llama para nada la atención pegarle a la piñata y tampoco los shows de súper héroes o de Princesas. 

Cada que la llevo a una fiesta y quiero que se siente enfrente con los demás niños me dice: -Las princesas son de mentiras mamá, no me sientes ahí- y prefiere quedarse en los juegos. Ya entendí que mi hija no es muy común ni piensa como los demás. Creo que salió a mi.  

La única vez que la festejé en un salón fue en su cumple número 2 cuando la vestí de Mafalda, pero como era muy pequeña no hubo nada de show (y aunque fuera grande, yo paso). La verdad a mi no me gustan las fiestas infantiles y con todo el "blof " que sucede aquí en el norte del país (no sé si en otras partes es diferente, igual o peor) menos. 

He ido a piñatas donde la "pirrunga" apenas tiene 2 años y al show no les hace caso y ahí van los papás detrás del festejado para que vea el show tan caro que contrataron; no me gustan las "animadoras" que a mitad de la fiesta hacen que pasen a los papás diciendo: "¡Que pase la personita que te trajo al mundo y se desveló todas las noches cuando eras un bebé: siiii, es mami!; ¡y la otra personita que todos los días trabaja para darte lo mejor, claro, es papi!"... y ya juntos pasan para la foto oficial con el festejado y el pastel y las princesas atrás con risa congelada y peluca descuadrada. 

Así que con todo ese preámbulo y la petición tan sencilla de mi pequeña que me dijo: -Mami mi fiesta la quiero en mi casa y solo quiero a mis dos primitas de Saltillo y algunas  amiguitas, pero de Frozen mami. Perfecto, así que whapsape con algunas mamás para que me prestaran un ratito a sus niñas porque la fiesta era cero papás y mamás y la fiesta la llamamos "tarde de princesas"  y las únicas adultas que fueron requeridas fue mi mamá, mis dos hermanas y mi mejor amiga que casualmente estaba de vacaciones en Mty. 

Para mi que trabajo tiempo completo si fue muy pesada la planeación y organización y las desveladas para hacer todo. Quería gastar lo menos posible y si gastar mas en mi creatividad e imaginación, así que dibujé a Elsa y Ana a mi manera que creo quedó mas tierno y acorde a la edad (no quería decoraciones oficiales de Disney). Así que mientras mis hermanas les ponían jueguitos acorde a la película y otros juegos simples pero divertidos yo me la pasé sirviendo, haciendo jarras y jarras de limonada y limpiando niñas que querían ir al baño a cada rato.

A Domy la vi contenta. Ni los 39 grados (que disque eran 23 con el clima de la sala y que de todos modos se sintió el bochorno) hicieron que ella se quitara el disfraz. Yo super cansada pero  creo que valió la pena ya que tooodo lo hice con mucho amor, y como dice en la película de Frozen: "el amor descongela" y hasta el final pude cantar la canción de Libre Soy.


Aquí algunos detalles del festejo:




El día del evento envié mensajes para cada invitada por celular .



Detalles de decoración

Domy se dibujó vestida de FROZEN y me explicó como quería su fiesta
 / Ilustración de ELSA, Domy y ANNA hechas por mi.

Las galletas me las hicieron de la misma caricatura que hice. A los gansitos Marinela les puse cuernos y ojitos representando al reno Sven. Luego me preocupé cuando una niña me dijo que sin querer se había comido los ojos. Ups! (todo bién, su mamá no me ha reclamado nada).

Volví a pintar mi pizarrón que ya tenía mucho uso y mas tarde a las niñas les encantó dibujar.

Las bolsitas de dulces y jugetitos. Las moradas representando a ANNA y las plateadas a ELSA.

Compré libretitas super baratas en Adosa y las decoré con un copo de nieve. Las botellitas de agua le cambié las etiquetas y diseñé tarjetas personalizadas para cada niña.

Domy agobiada cargando las faldas / A empezar a decorar / Antes de la fiesta Domy se pintó las uñas de azul. 

Las falditas de ELSA y ANNA para cada niña las hice con Tul / Coronas de ELSA y ANNA hechas a mano con diademas y lentejuelas / la de OLAF está hecha de pompones blancos.

Los cupcakes de Costco solo los cubrí derritiendo chocolate Carlos V a baño María y con chispitas de colores y
se dejaron enfriar en el refri / Diadema hecha a mano / Detallitos para la bolsita de regalo.

Detalles de la decoración.

Concurso del mejor OLAF hecho con plastilina Playskool.
Cada niña tenía su paquetito
con lo necesario para realizarlo.

En Fantasías Miguel venden el cartón con pizarrón con el contorno para meter la cara.
Yo solo hice los dibujos de ELSA y ANNA con gis y fue muy divertido para todas.

Me impresionó lo bien que dibujaron algunas niñas en los globos.

Para la foto oficial las tuve que sacar enfrente de mi casa con casi 40 grados
pero fueron solo unos minutos.

Amplié una foto de Domy y la imprimí poniendo en photoshop a OLAF con ella.
Esa foto tamaño tabloide sirvió para que las niñas le pusieran mensajes a Domy /
Se acabaron los Estornudos de Elsa y mis sobrinas me pidieron que les enseñara hacerlos así que
a las 11:30 de la noche empezamos. Esa noche con tanta diamantina que soltaban las faldas
me la pasé estornudando toda la noche.



FIN




















martes, 14 de julio de 2015

EL SANDWICH APLASTADO



De un tiempo para acá Domy me está dejando el lonche; ese que le preparo en las mañanas y que lo corto en 4 triángulos pequeños para que se lo coma a gusto. A veces me deja 3 pedacitos y otra de plano solo deja una mordida marcada. Al principio me molestaba un poco porque iba directo a la basura; pero ella me decía que a veces era porque no alcanzaba a comerse todo por el tiempo que le dan en el recreo y otras de plano como todo niño prefería saltarse el lonche para comerse el postre.

Yo como mamá me preocupo de que no coma bien y confieso que apenas ahora puedo comprender a mi mamá, porque yo era peor y lo que le sigue de peor para mal comer.

¡Hey, si no me vas a comer,
de perdida sácame!
Cuando estaba en la primaria recuerdo que siempre, todos los días de todo el año no me comía el lonche. Cuando mi mamá me sacaba los cuadernos de la mochila café espantosa, cuadrada, con dos cintos adelante y ochentera, me regañaba porque entre los cuadernos de plano se me olvidaba y dejaba el lonche aplastado en medio de todo el caos de mochila. Luego yo misma malamente llegaba a mi casa y lo tiraba antes de que se diera cuenta. Simplemente no me lo comía. No sé si era porque no me daba hambre o no me daba la gana y así fue siempre. 

Pasando a la secundaria el encargado de molestarse era mi papá si no llevábamos el lonche y casi siempre salía regañada porque me levantaba tarde y muy apenas alcanzaba a ponerme el uniforme como para hacerme todavía un sandwich.  Él a las 6:45 de la mañana siempre estaba ya afuera calentando el carro mientras las tres corríamos desorientadas para lograr estar listas y ya adentro del coche nos preguntaba si traíamos lonche y como casi nunca alcanzaba a prepararlo nos llamaba la atención. Recuerdo que cuando había tiempo nos daba de desayunar un huevo crudo que Paty y yo siempre le poníamos azúcar para poderlo tragar sin vomitar o un licuado de cal-c-tose con 2 huevos para disque tener energías. Eso era lo único que desayunábamos porque a esa hora tan temprano no nos daba hambre. 

Pasé a la prepa y la historia no cambió mucho, la exigencia era la misma pero yo ya tenía mis ocurrencias (o mañas). Un buen día, un compañero del salón llevó una maqueta con panes de mentiras hechos como de papel mache y le dije que me vendiera uno; eran tan reales que se antojaban de solo verlos y yo me dije: ¡de aquí soy!, así que le compré un pan crujiente y tan bien hecho que parecía que acababa de salir del horno. A partir de ahí, cada que preguntaba mi papá yo mostraba mi hermoso lonche orgullosa (pero de lejitos para que no se viera bien la evidencia) o lo envolvía en una servilleta y   victoriosa lo enseñaba día con día hasta que ya no me volvió a preguntar. 


A veces me siento mal queriendo que mi hija coma lo que yo nunca quise comer, y espero que mi Domy no sea tan ocurrente como su madre.

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)