sábado, 26 de marzo de 2011

buenamadre

Mi mamá y yo / Dominika y yo

El otro día alguien me preguntó por ahí que clase de madre me consideraba: paciente, histérica, amorosa, regañona, descuidada, aprensiva, valemadre, sentimental etc, etc. La verdad lo pensé mucho y no tengo una idea que clase de madre soy; (cabe mencionar que para empezar, ni siquiera me ha caído el 20 de que ya lo soy) Me imagino que mas adelante lo sabré cuando Domy empieze a caminar o hablar porque ahorita ella es pura risa y gracias a Dios no me ha dado ningún problema.

Mientras tanto la respuesta sigue estando en el aire: ¿¿que clase de mamá soy??.

Yo aún tengo muy presente la sensación de ternura y seguridad que me daba mi mamá cuando era una bebe tirandole a niña, la recuerdo super amorosa, super paciente y sobre todo muy maternal, aún me viene a mi mente recuerdos vagos que me dormía en sus brazos y que me acariciaba el pelo, que me susurraba al oido una canción nada entonada y que me decía mi amor o corazón. Me la imagino dandome de comer en la boca con toda tranquilidad teniendo todo bajo control a pesar que ya tenía dos hijos mas.

Yo me siento un desmadre, como que no me quiero preocupar y mejor disfruto el momento aunque sea un desastre. Contrario a mi madre y teniendo siempre en contra las leyes de morfi casi siempre que le doy de comer papilla (gerber para los cuates) todo se me junta; En el momento justo que le doy en la boca, ella estornuda 3 veces seguidas tan fuerte que se le escurren los mocos y hace que me confunda con el gerber de manzana porque no sé en realidad que se está comiendo, luego de limpiar mi cara, mi ropa y hasta el perro que tengo al lado, Domy super tranquila empieza a lagrimear un poco, lo cual significa que está haciendo popó, mientras su carita esta embarrada de comida nasal y frutal. para esto ella ya se embarró de comida en las manos y agarró un juguete, su ropa, lo cual ya me dejó todo chicloso. Cuando por fin todo vuelve a la normalidad y sigue el siguiente bocado se repite nuevamente el ritual.

También he de confesar que le he agandallado su shampoo para el cuerpo como si con eso mi piel se convirtiera en porcelana y ni que decir que de repente le doy un bajón a sus jugos y a los gerber de frutas porque se me antojan mucho.

En fín ya lo descubriré mas adelante, lo que si puedo asegurar es que lo disfruto demasiado, y me impresiona sentir cuanto amor se puede sentir por una personita que todos los dias me hace ser simplemente una mamá.

ferrero


Tenemos un muevo integrante en la familia perruna. Les presento a Ferrero, osea "Fer" pa; los cuates y "peluchín" para mi. La verdad tenemos tiempo con él, desde diciembre para ser exactos. Ha sido un poco dificil el volvernos a adaptar a un cachorro cuando la Conchita-Chopo y Lucas ya eran adultos. Lola no se llevaba con fer, como que le tenía celos y Lucas simplemente no lo pela. El primer error garrafal fue compararlo con conchita, cuando las personalidades son muy diferentes, pero poco a poco nos estamos adaptando a su desmadrito porque es todo un acelerado, a fin de cuentas cachorro. Eso si, se lleva muy bien con Domy y avisa si quiere hacer sus necesidades; a parte es un perro que con solo verlo me pone de muy buen humor con su look ochentero al estilo Slash.

Fer, yo sé que estás haciendo méritos, pero no te preocupes, tu sigue siendo tu. La familia te quiere

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)