sábado, 16 de febrero de 2008

CORAJE Y DECEPCION

El viernes pasado experimenté dos sentimientos nada gratos para mi, el coraje y la decepción y aún sigo con esos sentimiento.

Primero porque me enteré que al "cieguito" que se pone en la esquina de mi trabajo y que con mucho gusto saludaba, le daba algunos pesos y le traía unas galletas o una coca, realmente si ve, y el muy cínico dos cuadras mas adelante, deja sus lentes, parpadea sus pupilas y entrega volantes como si nada.
Me dieron el "pitazo" y con mis propios ojos pude comprobar el cinismo y abuso de esta persona, me sentí como cuando descubres besando a tu novio con una chava (gracias a Dios nunca me ha pasado) pero si una desilusión muy grande, porque uno lo hace de buena fe. Sé que no esta bien darles, de por si, a veces ni uno trae un peso en el bolsillo y luego ahí andas regalándolo, ¡que poca!. Me dan ganas de decirle en su cara que esas mismas "energías" que se gasta en hacerse pendejo las utilice trabajando en algo productivo, pero ya me dijeron que es un grosero así que mejor que Dios lo ayude.

Eso no fue lo peor. Llegando a mi casa en la misma noche del viernes recojí en la entrada, mi estado de cuenta de mi tarjeta de crédito, misma que iba a liquidar completamente la próxima semana, y cual fue mi sorpresa que me hicieron un cargo de 27 mil pesos. Al ver el desglose me di cuenta que se había utilizado mi tarjeta desde otra ciudad, la cheque en mi bolsa y si la traía conmigo, Carlos me checó mi saldo por teléfono y ya tenía un adeudo arriba de 50 mil pesos, asi que me habían clonaron mi tarjeta, y me agarré a llorar del coraje.
Ya la cancelé, pero ahora me espera un largo proceso con el banco hasta que comprueben que debo yo y que me agandallaron y mientras tanto no puedo estar tranquila.

La verdad tengo mucho coraje, por mas que uno hace bien las cosas, trabajas como burro, te sacrificas por algo y pasan estas cosas; y aunque sé que este mundo sigue siendo maravilloso, también sé que es una realidad que existe gente malintencionada y desgraciadamente me tocó muy cerca y claro, sigo comprobando que vivo en país burocrático que es un mugrero y que solo espero que se haga justicia que es algo que aqui no existe.
Espero que salga algo bueno de todo esto, aunque por ahora mi optimismo está por los suelos.

2 comentarios:

Eugenio Guzmán Lombard dijo...

Qué coraje, Yola. Pinche vida, cuando estamos a punto de espantar las nubes para que llegue el calor del sol, nos vuelve a llover. Pero bueno, tú estás hecha de un material que resiste éste y otros problemas.
Y pa' acabarla, ¡es lunes!
Ánimo, amiga.

lupita dijo...

yolis no te preocupes, si te lo reembolsan.. se tardan, a mi me han clonado mi tarjeta unas 4 veces y siempre se ha arreglado todo asi que ya ni hagas corajes.. besos :D

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)