miércoles, 5 de marzo de 2008

MARTE VS VENUS


Una de las cosas que me dan mucha flojera en el matrimonio aparte de las obligaciones, ir al súper, pagar cosas y hacer de cenar, es el estar peleada con tu 'conyugue'. La discusión como quiera pasa, pero el inter de silencio, de varias horas o de uno o dos días mientras se arregla el "merequetengue" es muy incómodo. Cuando andas de novia se te hacía muy fácil cerrarle la puerta en sus narices, colgarle el teléfono, dar portazos al carro o no contestar las llamadas, total, cada quien se iba para su casa y el que desertara primero diciendo un "lo siento, vamos hablar" era el que daba su brazo a torcer para arreglar el drama.

En el matrimonio ya no es tan fácil y en una casa pequeña menos. Cuando sucede ese incómodo silencio después de una discusión y estando los dos en el mismo escenario, por lo general me da el "síndrome de la hacendosa", o sea lo que generalmente no hago por hueva, resulta que ahora si me dan ganas y lo hago muy bien; por ejemplo, lavo los trastes y me tardo 3 horas en lavar cada plato y hasta lo seco y le saco brillo, doblo la ropa y saco a la conchita-chopo por mas tiempo.

En las 10 mil despedidas de soltera que he ido en mi vida, incluyendo la que me organizó mi madre en Saltillo, siempre salía la típica chava "ñorezca" con el consejo mas choteado que es escuchado: "Nunca duerman enojados, jamás lo hagan, siempre platica con tu pareja y arreglarlo antes de dormir".

Hago una breve pausa para carcajearme unos segundos: Ja-ja-ja-ja-ja-ja-y mas ja-ja-ja.....

¡Cómo no!, me gustaría ir a cada una de las casas de esas "ñoras" que han dicho esa falsedad a ver si es cierto. hay parejas que si lo arreglarán, pero no es tan sencillo, se requiere de tolerancia, paciencia, que se te pase el coraje y un cambio de humor automático.

En mi corto matrimonio que ya voy para 6 años me he dado cuenta que poco a poco vas dejando de hacer "panchos" y ya no te peleas por cualquier mensada como antes, y que tampoco vale la pena desgastarse en hacer corajes o dejarse de hablar. Lo que si puedo asegurar, es que algo muy importante que se llama AMOR, tanto por la pareja y el amor por ti, sabe que las cosas se tienen que hablar y arreglar de alguna manera y tarde que temprano, claro, sin que tenga que ser antes de dormir.

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las cabeceras (¿asi se llaman?)

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