jueves, 10 de enero de 2008

LOS MIEDOS


Ayer en la noche, en la cama, en medio de alguna tarugada de Homero Simpson y la carcajada de mi viejo, le pregunte a éste, que le daba miedo. su carcajada se corto y voltio a verme lentamente con sus ojos medio fruncidos y no me dijo nada. yo insisti: “solo quiero saber que te da miedo”.

Me contestó que no quería pensar, que por eso estaba viendo la tele tonta. Bueno, no entendí si quiso decir "la tele tonta" o la tele, ¡tonta!.

Yo andaba medio necia y seguí insistiendo: “solo dime a que le tienes miedo”. me dijo que a la muerte y de inmediato se volvió a incorporar a los Simpson.
yo le dije: -”pues ya muerto que, no, dime a que le tienes miedo y vamos, lo hablamos y lo superamos juntos”.

Ahora que lo escribo creo que no era el momento y si estaba bastante necia, pero como que andaba inspirada y quería tocar el tema. Me dijo que al día siguiente lo discutiríamos, cosa que yo se que no va a pasar.

Ya pasada la media noche, mi amado me dio un tierno beso, la bendición, las buenas noches, me abrazo y apago la tele.
Si estuviera en una caricatura, se me verían solo mis ojos abiertos en medio de la oscuridad y el típico ruido de un grillo de fondo (bueno, mas bien ladridos de Lucas) y yo seguía pensando en el miedo.

Me puse analizar los míos, y si, tengo muchos: le tengo miedo a viajar en carretera o en avión, me da miedo perder a un ser querido, a la enfermedad, a salir de mi casa y no regresar, al futuro, a salir temprano en la mañana, porque según yo, los grandes desastres que han pasado en los últimos años como las torres gemelas, el tsunami o los trenes de Madrid, la gente que madrugó fue la que le fue peor. (buen pretexto para levantarme tarde).

Pensando mucho en eso, también me di cuenta que la mayoría de los miedos, son provocados por uno. La mente es tan poderosa que si piensas mucho en eso hasta puedes experimentar en el mismísimo "mágico mundo de Disneylandia" un miedo terrorífico y hasta llegar hasta el pánico.

Estuve como una hora pensando en eso, mientras mi amado roncaba. Ya clavada mi mente y yo , experimente un ruido como el de un dragón y sus ronquidos me empezaron a dar miedo. Ese ambiente ya se estaba convirtiendo en cuento de terror, así que antes de que de verdad me invadiera, me quise entregar a los brazos de Morfeo pero no lo conseguí, así que empecé yo sola como loca a atacarme de la risa, luego me puse mis ipod para relajarme y terminé llorando (mis hormonas andan locas).

El que no quería profundizar el tema en teoría, recibió de gratis unas buenas clases en la práctica porque se despertó de inmediato extrañado y muy asustado me pregunto porque estaba llorando.

Mi teoría fue comprobada y llegué a la conclusión que no es bueno pensar en el miedo, el miedo no existe, uno lo provoca, y también no es bueno pensar mucho las cosas, no hay que clavarse sino ver que sigue.

Eso si, de perdida ya sé que uno de los miedos de Carlos es oír en la madrugada el llanto de una loca sin quehacer.

¡Hasta yo me asuste!

2 comentarios:

Santis dijo...

creo que el miedo es un instinto de autosalvación...
pero a veces es exagerado y paraliza, o congela, y a veces es tan poco, que nos hace llevar un susto quizás...

Ave Fenice dijo...

poco a poco me doy cuenta que entre mas vieja estas menos miedosa te vuelves... y bueno, yo me considero una persona bien alucinada en cuanto a los sueños... cuando tengo pesadillas es cuando mas siento el miedo... :) saludos Yoli

las cabeceras (¿asi se llaman?)

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