martes, 22 de enero de 2008

ALAS DE ANGEL


Desde hace tiempo tengo ganas de escribirte, pero no se como hacerlo, ni siquiera sé si esta bien hacerlo, si es de locos o solo le escribo al viento, pero se que estas ahí, se que algún día te voy a conocer.

No se si yo soy la persona indicada para ti, no se si él lo sea.

No sé si es la presión social, la comodidad de mi vida ahora o el reloj biológico, solo sé que en nuestro corazón hay un inmenso amor que se desborda por donde quiera.

A lo mejor nos faltan muchas pruebas, a lo mejor te estas esperando porque Diosito tiene que jalarnos antes las orejas para que seamos los mejores para ti, pero por nuestra parte haremos todo lo humanamente posible para que algún día llegues con la alegría y la seguridad de que así será.

A veces me siento una niñota grande que no ha terminado de madurar, a veces tengo muchas dudas existenciales, tengo infinidad de preguntas y muchas respuestas no me las sé, tengo un costal lleno de miedos y una esperanza enorme tocando la puerta. Esa es la que me mantiene de pie.

Él es el amor de mi vida, él es todo para mi, él es la persona que escogí y si por algo somos el uno para el otro, seguiremos juntos luchando para nosotros y para ti. Me muero porque llegue el dia en que lo vea llorar de alegría.

Tu no te preocupes por nada, todo va a salir bien. Si no llegas, ya Dios se encargará de que mi corazón sane.
No tengo que cuestionarlo, aunque reconozco que a veces lo hago, pues es difícil, pero eso no cabe ahora en mi cabeza, simplemente creo, tengo fe y sigo adelante.

Por lo pronto trataré de tocar tus alas, aunque las vea inalcanzables y si cada lagrima vale la pena creeme que seguiré llorando.

3 comentarios:

Santis dijo...

Guau, me dió escalo frío este post. Creo saber a quien va dirigido, y la verdad que me parece una carta muy tierna.
Rezale a Diosito para que vos puedas llegar a conocer su sonrisa y él la tuya y la de tu marido.

Adios!

Ave Fenice dijo...

me ha conmovido muchisimo esta carta. Alguna vez le escribi a mi hija cuando aun estaba en mi vientre. Sabes, yo fui "monja" o religiosa como quieras llamarlo. Y nunca me imagine tener hijos... hasta que un dia lo anhele.

Lo que mas predomio en mi mente al leer tu entrada, tu carta fue esto:

siempre he pensado en que seria de mi hija si yo llegase a morir, y, en quien confiar para que se quedara con ella... y creeme que pense... si yolis no pudiese tener hijos ¿le gustaria adoptar? y si yo no faltara, de seguro me gustaria que sophia se quedara con unos padres asi.

Ave Fenice dijo...

tienen mucho que ofrecer al mundo

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)