lunes, 7 de enero de 2008

DEDICADO A LOS ANGELITOS CON COLA







Hago un homenaje a todas esas creaturitas con cola que andan divagando en las calles y que su único objetivo en la vida a demás de sobrevivir, es que alguien los quiera o los tomen en cuenta.

No es que tome en cuenta mas a los animales que a las personas. No es así. Pero por ejemplo: un indigente si tiene boca para hablar, si tiene la precaución de atravesarse la calle y si lo atropellan, jamás lo dejaran tirado por semanas. Cuando hace frío tiene la oportunidad de irse a un albergue y nunca se esconderá por no ser atrapado para matarlo porque ya abundan muchos como él en la calle.

Me sorprende ver como algunas personas son indiferentes hacia los animales, los corren, los agreden, los niños los maltratan pero nadie tiene la preocupación y mucho menos la educación de hablarle a una fundación y ayudarlos, y ni que decir de el mediocre gobierno que si no hace nada por la gente, mucho menos lo hará por los animales. Creen que acumulandolos en las perreras y matarlos como sardinas terminan con ese 'mal'. Si supieran que teniendo gente capacitada, todos los perros de las calles podrían ayudar a discapacitados, a ancianos, rescatistas y hasta bomberos.

Dedico estas palabras a los perritos que veo tirados en la calle ante la indiferencia de todos, a los que veo olfatiar la basura, a los que veo hechos bolita en algun rincón de las calles.

Lo dedico a "La Negrita", que un día caluroso, llegando del trabajo la encontré abajo del carro del vecino con 8 perritos llorando y ella defendiéndose como pudo de los niños que la estaban apedriando. Afortunadamente la pude rescatar y sus perritos también encontraron hogar.

Lo dedico a "Fito", un chihuahueño que dormía afuera de mi casa cuando el cespe creció y era su escondite favorito y que cuando llegaba lo encontraba afuera de mi puerta recargado en un pañal que no se de donde sacaba porque por mas que se los tiraba siempre lo encontraba con uno. Un día ya no regreso.

Lo dedico a "Geremías" un perro precioso y juguetón, mechudo de orejas paradas, que nunca se dejaba agarrar, gruñía mucho cuando le daba de comer y dormía en medio de la calle.

Lo dedico a un perrito que no le alcancé a poner nombre porque ya estaba muy enfermo, su mirada era de enojo y coraje. no tenía ya piel y tenia sus huesos salidos y una rescatista de prodan me ayudó con él. Cuando lo vió casi lloró y me dio la mala noticia que lo tenía que dormir para que no sufriera mas.

Lo dedido a mi actual perrito callejero llamado "Bambi-Maddox", que le fascina brincar, corre como loco y me visita 2 veces en el día. Le doy una bolsa de papel con croquetas y con su oscico se las lleva educadamente al parque brincando. Casi siempre me acompaña a caminar cuando saco a la Chopo. Ya sobrevivió al frío y a la lluvia y me da miedo entregarlo porque sé que se va a morir de tristeza si lo tienen en una jaula y si no lo colocan en 20 días lo duermen. Ya puse su foto en Fundación Luca, espero que tenga futuro.

También lo dedico a las personas que entregan su tiempo y su vida a proteger a los animales, a los que le cambiaron la vida a un perro y ahora no pueden vivir sin ellos, a los que ahora tienen hijos y no los abandonan, a todas las fundaciones que desesperadamente luchan por hacer su vida un poco digna pero que carecen de apoyo y espacio para ellos.

Lo único que dan es amor incondicional. Nunca traicionarán, siempre nos serán fieles y son los mejores amigos, por eso, estoy segura que hay un lugar maravilloso para ellos, porque son creaturas de Dios.

Tiene que ser asi y espero que asi sea...

1 comentario:

Ave Fenice dijo...

me encantan los perros negros... mi abuelo "papasito" tuvo uno, se llamaba OSO, era un perro "corriente" pero hacía feliz a cualquiera...

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)