viernes, 14 de diciembre de 2007

EL ARTE DE OBSERVAR


Siempre me han impresionado las personas ciegas que andan por la calle, pero nunca las valoré tanto como cuando fui a "ver" 'Diálogos en la Oscuridad'.
Esas personas tienen una sensibilidad impresionante que nosotros por tener el privilegio de ver no lo tomamos en cuenta.

No es lo mismo ver que observar, y no es lo mismo observar que saber realmente disfrutar observar.

He visto cosas o situaciones peculiares que si las platico piensan que no más a mi me pasan pero para nada, cuando las veo no estoy sola, hay mil de gente a mi alrededor pero como la mayoría nos enfocamos en los problemas, las preocupaciones del día, el estrés, no vemos mas allá de lo que nos ocupa.

•Cuando me estaba casando fui por mi vestido de novia con mi mamá, salimos y se nos atravesó una tortuga, así es, una tortuga!!!!. ¿de donde salio?, quien sabe, ya se estaba atravesando la calle de Leones y tuvimos que parar su lento paso.

•Una vez vi en una calle ancha y transitada como un perro se subió tranquilamente a el puente peatonal mientras una señora con un niño en brazos y otro pequeñín, arriesgaban sus vidas toreando imprudentemente los carros mientras el perro ya estaba del otro lado. Todo en el mismo escenario.

•Mi Perro Lucas ladraba demasiado y al asomarme vi como 12 pajaritos trataban de robarle una croqueta, al final pasó un pájaro gandaya que no hizo fila y se llevó la croqueta...

• En mi trayecto a la tierra prometida: "Mi Saltillito" en la carretera que es puro en desierto descubrí que en cada cactus hay flores magentas que de lejos se ven como puntitos.

•Paseando en la noche a Conchita-Chopo de repente veo el cielo e iba pasando una lechuza hermosa o no se que era pero me impresionó mucho sobre un cielo estrellado que solo volteando lo descubriría.

¡OBSERVA!, hay mucho que ver y relaja bastante, sobre todo si volteas hacia el cielo cuando estás parado en el tráfico.

Antes me molestaba mi trayecto tan largo de mi casa al trabajo, así que en vez de hacer corajes me puse a observar los techos de las casas, a una viejita que traía un sueter que me gustó para mi, el aterrizaje forzoso de una paloma, la cara de hueva de la gente que maneja o las que traen todo el kid de pintura y aun así no sueltan el celular.

No me imagino estar a oscuras y en vez de perder el tiempo en imaginarlo absorbo toda mi vista al otro mundo colorido y aparentemente escondido entre los problemas, el estrés y la impaciencia.

1 comentario:

Ave Fenice dijo...

quiero ver dialogos en la oscuridad... y tu foto me recordo a mis viajes a Cd. Victoria cuando voy a ver a mi mama, y ahora a mi hija... observare mas de lo que lo hago, gracias Yoli

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)