martes, 1 de abril de 2008

EL TERCER OJO


Un día Conchita-Chopo amaneció con el ojo raro, como si fuera un guajolote, pensamos que traía una perrilla la muy "perrilla". La llevamos al veterinario y éste muy quitado de la pena nos dijo; - Ah si, es como su tercer ojo, es que se le movió-. ¡¡¡como que se le movió!!! -le pregunté-, -si, solo es cuestión de acomodárselo, al rato se le quita- y con esa respuesta nos regresamos a la casa con cara de What?. Mientras se le "disque" quitaba, confieso que no la podía ver mucho porque me imponía su mirada, la neta se veía bien fea con su ojo medio salido y con cara de paleloca drogada. De rato tal como nos dijo el veterinario como por arte de magia ya estaba otra vez como si nada. Ya tenía mucho tiempo que no le pasaba esa transformación rara hasta este domingo que volvió a las andadas. Estaba muy bien en su camita viendome, se volteó 3 segundos y me volvió a ver con su cara transformada, el cambio fue brusco y su mirada amenazadora nada tierna también, le hablé a Carlos y me dijo que se lo acomodara, ¡Orale!, ¿pero como?, así que la agarré de la cabecita y le di un masaje como si le estuviera acomodando una mascara del Santo, pero no lo logré. Llegó Carlos y seguía igual, esperamos a que se le pasara y mientras me hice de la vista gorda para no verla mientras me perseguía y me sonreía tetricamente, de rato entró al cuarto y ya estaba bien, se salio y a los 5 minutos volvió a entrar con su tercer ojo y luego se talló y se lo acomodó, parecía un mago tratándonos de demostrar su habilidades biónicas mientras yo me preguntaba si mi perra es de otro planeta.

1 comentario:

Eugenio Guzmán Lombard dijo...

Yola, con todo respeto, si tu perrita ya es fea con dos ojos, ¡imagínate con tres!, ¡aijuesú!!!

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)