miércoles, 30 de septiembre de 2009

CAMPAMENTO COLMEX


Si te fuiste por lo menos 4 veces de campamento, te amenazaron con confesarte a fuerza con unos padres salesianos y tuviste muy buena condición física, de seguro estudiaste en el Colegio México de Saltillo en la generación ochentera tirandole a los noventas.

En el ColMex, los campamentos eran obligatorio y hacían dos al año. Eran campamentos muy rudos y trataban a las mujeres y a los hombres por igual,....pero igual de pinche. Era de esperarse en un colegio donde lo mas normal era ver a cualquier hora al alumnado (ya sea hombre, mujer o futuro gay) haciendo lagartijas, brincando por los pasillos o corriendo 3 vueltas al patio porque eran muy comunes los castigos físicos (antes no nos tocó levantar pesas).

En los campamentos, estaba prohibido llevar cosas que te ayudaran a sobrevivir como alcohol, ocote o cerillo. Afortunadamente no lo viví como a mi hermana Guera que le tocó de supervivencia en el que tenías que ganarte la comida correteando una gallina, o como Paty que le tocó uno en el mero ojo de un huracán categoría 5 muy peligroso llamado Gilberto.

La cita era el viernes a las 4 de la tarde, donde salían los camiones hacia "La Carbonera", para regresar jodidos, fracturados y raspados el domingo a las 2 de la tarde. De todos los campamentos que fui, recuerdo uno tan extraño que no supe bien que sucedió.

Al mando estaba el padre Bonaparte, que para mi le faltaba un tornillo y me provocaba miedo y desconfianza; era gordo, prieto con pelo enmielado de teto y usaba lentes de botella; daba filosofía y casi siempre era muy hiriente. Si te tocaba confesarte con él te exponía tarde o temprano delante de todos en el auditorio del colegio. A las 7 en punto daba 15 minutos de planeación a toda la prepa antes de empezar las clases normales y que no era mas que llenar un librote tamaño mega Biblia con cosas absurdas que jamás realizé. A pesar que Bonaparte estaba gordo-redondito-compacto-chovisón y bodoquín, tenía una condición impresionante que llegué a pensar que tenía un pacto con el lado oscuro.

Ya en el campamento siempre traía un silbato colgando y medía los tiempos: te daba 10 minutos para poner tu casa de campaña, 5 minutos para hacer una fogata y 1 minutos para formarte en la fogata mayor. Si llegabas tarde los castigos eran como dejarte sola en medio de la montaña y sin abrigo y eras custodiado por los exploradores: niños y niñas en su mayoría super nerds que eran como asistentes del padre; siempre vestidos con boinas y pantalones verde militar. También te tenías que formar de el mas alto al mas bajito y por consiguiente yo (que siempre huía de llamar la atención), tocaba adelante.

En mi grupo éramos 7 compañeras; la mayoría medíamos arriba de 1.70 y la carpa era muy pequeña. Nos tardamos en construir nuestro improvisado y desprotegido hogar y cuando se escuchó el "pitazo" de Bonaparte se nos cayó la carpa, así que casi a escondidas tuvimos que volverla armar. Yo siempre me llevaba bien escondido unos pequeños palos de ocote y aceite para prender la fogata lo mas rápido posible antes de que nos ganara el silbato. Después de cenar un insípido atún y disque hacer una reflexión Bonaparte nos ponía a subir una montañota a media noche acompañados con con la luz de la luna.

Amelia, (compañera de descendencia Alemana mejor conocida como Amy), era muy propia y refinadita, de esas niñas que agarraban las cosas con el dedo meñique levantado, pero esa noche de repente se "deschabetó" y desesperada se tiró al suelo para beber agua sucia y con lodo; claro, ya sin agua, a una temperatura de -2 grados y desorientadas cualquiera se vuelve loca. Ya perdidas pensamos que algún explorador vendría a nuestro rescate. De rato vimos pasar a Bonaparte con una capa en la espalda y un palo de madera, rodando como si nada y molesto nos preguntó porque dejamos la manada y ni siquiera se paró para orientarnos; siguió su camino y nos amenazó que sino bajábamos antes de que amaneciera nos iba a castigar. (¿que no era ya suficiente castigo perderse en la montaña?). Total, bajamos el cerro a las 7 de la mañana todas cansadas y ni alcanzamos a desayunar.

Como si no fuera poco, hacían competencias de relevos muy rudas que consistían en pasar lianas, tirarte al lodo lleno de espinas y brincar y subir árboles y nadie se podía escapar y terminabamos espinados, cortados o ensangrentados, pero aún así nos divertíamos mucho.

Eso no fue nada, en la noche Bonaparte nos volvió a reunir a todos, éramos mas de 100 alumnos, nos exigió silencio y de rato nos empezó a hipnotizar diciendo que no sentíamos el brazo, las piernas, e insistía que no había ruido. (que eso era imposible si tenía un grillo pegado al oído). Siempre había un chistoso que se aventaba gases lacrimógenos humanos para despertar a la gente, pero de repente la noche se puso muy extraña y la mayoría tontamente quedo hipnotizada y hacían todo lo que les decía Bonaparte. Otros tanto como yo para nada caímos en el juego pero preferimos seguir la corriente para que no nos castigaran. El padre nos puso a besar el piso aterrador (osea, lleno de tierra).
Una niña llamada Rosy salio gritando y corriendo y otro monton se puso a llorar porque tenían miedo. Había una que quedo muy afectada y no sabíamos como despertarla. El padre desapareció entre la maleza y no lo volvimos a ver hasta el día siguiente cuando hubo misa dirigida por él. (¿Se habrá convertido en Lobo?).

Eso si, todo valía la pena con tal de convivir con los del sexo opuesto. A mi me gustaban la mayoría de mi salón, y los del A,B,C y D también y los de primero también jajaja.

De regreso la mayoría de los papás estaban indignados con lo que había ocurrido, muchos estaban afuera del colegio exigiendo una explicación. Afortunadamente todos llegamos "chisqueados" pero al fin y al cabo bien, y no pasó a mayores.

Tiempo después Bonaparte se fue del colegio y lo último que supe fue la leyenda urbana de que se casó con una alumna de la tarde que me imagino no se salvó de su hipnosis. Los otros campamentos fueron normales, igual de rudos pero ya sin la presión de el Taurus de Saltillo.

Por cierto y a la vez nada que ver: ¿que palabra mencioné mas en este post?
a) campamento
b) Bonaparte
c) castigo

14 comentarios:

Are!! x) dijo...

a la nada!!!! parece un extracto de un guión de una película de terror!! =S.. pero bueno, lo que no te mata te fortalece jejejeje..

por cierto, estás igualita a la foto ochentera =P


un abrazote comadre!!x)

Alice dijo...

boot camp!! ese bonaparte se deberia de ir a Hollywood a entrenar actrices wannabe para que bajen de peso!

sera que tanto ejercicio hace que crezcan mucho los del Colmex? conozco un grupo de amigas que salieron de ahi y todas son altas... y me acuerdo que en la secu cuando jugaba basquet me daba miedo el equipo del Colmex y el de la Berrueto...

estan padres esas actividades pero la verdad agradezco no haber estado en una escuela religiosa y casi juro que no metere a mis hijos a una

Lord Vyzarro dijo...

nombre que gueva!! ni muerto ni a balazos hubiera hido yo jojojojojo, ta chida tu historia, y creo que repetiste mas la de bonaparte, dejo saludoss!!

Lau dijo...

orale comadrita!!! yo nunca fui a uno de esos campamentos porque mi pa es super sobreprotector.. seguro me hubiera divertido, pero eso si, lejos de los bonapartes :s que horror de viejo!! :s

Crisis. dijo...

Madre mia menudo psicópata!!!
Mis campamentos siempre eran divertidos... grandes recuerdos!
Los tuyos parecen sacados de una peli de miedo!
un besito!

Jésse Leyva dijo...

Santa cachuchitaa!! como dice mi sobrina!! =S ¿no es broma? yo siempre estudié en escuelas publicas y nunca me sometieron a esas crueldades ...chaaa!! que señor tan terrorifico!!!

Por otro lado los galanes pss..igual y si valian la penita, pobre de la niña alemana...XD

creo que Bonaparte fue lo que más repetiste

saludosss!! jojojo

aLeVoSia dijo...

oseaaa nunca voy a mandar a mis hijos a un colegio asi, me dio miedo ¬¬ pero que bueno que a pesar de todo te divertias
creo que lapalabra mas repetida fue bonaparte

Mariana Evans dijo...

u.u yo nunca fui de campamento en la escuela T.T será que al ser públicas no se querían comprometer con tanto chamaco revoltoso? ps quien sabe.. pero se ve que a pesar de toda esa historia terrorifica te la pasabas súper... creo que esos campamentos sirven mucho... pero sin Bonapartes claro está :S que miedo de tipo...ojalá la leyenda urbana sea solo eso... una leyenta O.O

Saluditos... besos y abrazos Yol... aahhh como extrañaba leerte :D (claro que es por mi culpa no por tu falta de post XD ya me reí con unos cuantos jeje)

Paula Yapur Corral dijo...

Hola Yola!
Hasta ahora pude entrar a tu blog... es un borlote con el modem que usamos que es un telefonito... pero bueno, esta "simpatico" lo del campamento... bendito Dios que el bonaparte colgô la sotana... por lo que cuentas... esa no era su vocacion. Nosotras acabamos de hacer un campamento... pero aunque hubo trabajo no yo creo que la "friega" fue mas para nosotras que para l@s chav@os... cuando puedas pasas a ver las fotos. Gracias por tu visita al blog, al articulo de tu tocaya, mi mama.
Un abrazo, cuidate y echale ganas. Hasta la proxima. Paula

Eri-Eri dijo...

jajajaja de veras me hiciste reir tanto! jajajaja pobre Bonaparte me imagine el tipo! oye estas super alta! WOW
y q paso con la afectada? sabes algo de ella
un abrazo mi querida YOL

arawaco dijo...

¡¡¡Qué película!!!
vaya cosa.

wny* dijo...

Hola! Acabo de descubrir tu blog y me gusto :)
Además identifique tu trabajo de volada, jjiiij, porque recuerdo una exposición donde habia una pintura tuya y me acompañó a verla una persona especial que extraño mucho.

Yo estuve en una prepa religiosa también, y los viajes que organizaban eran de puro reven, se iba a la playa jojo.. era un desastre esa escuela. Yo nunca fui a los viajes porque era bien ñoña, pero si me toco ir a Parras (imaginate adolescentes en la tierra de los vinos :S el descontrol total) y a Real de Catorce. Ya despues la escuela se reformo, cambiaron al director/padre, corrieron maestros y ahora esta muy bien. ¬¬

Saludos :)

Anónimo dijo...

Tienes mucho talento, está muy padre tu narración del campamento, ese en particular me lo perdí porque estaba yo en el taller de teatro y tuvimos que ir de tramoyas o algo así ese día (con Rodolfo, y Osvaldo)… pero me acuerdo bien de las caminatas para llegar al campamento y de los exploradores de Don Bosco… subir la montaña y el silbatito… el padre Bonaparte estaba mal de la cabeza, te acuerdas de los castigos de juntar 200 piedritas en el patio (que luego contaban los exploradores) o dar vueltas corriendo… deberías escribir algo de cuando nos organizamos y nos corrimos las clases todos los de segundo y al otro día la cara de los padrecitos en el auditorio…
Felicidades por tu blog…

Anónimo dijo...

Me gusto tu narración y por donde se hacían esos campamentos yo recuerdo que eran por san antonio de las salazanas pero nunca supe el nombre del lugar

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)