miércoles, 18 de marzo de 2009

NUESTROS PORQUÉS

Beatriz era mi maestra de biología en la secundaria. Era alta, delgada, y siempre traía un chongo muy largo. A pesar de ser tan joven tenía un carácter muy amargado y su clase siempre la daba enojada. Al poco tiempo conoció al maestro de matemáticas, un señor de edad madura y la actitud de ella cambió por completo; se volvió simpática y relajada. Ella llevaba al Colegio faldas cortas y hasta se sentaba encima del escritorio para ver al matemático mientras éste le aventaba coquetas miradas desde la ventana.
Ese semestre fue relajado; el amor de la maestra había cambiado su entorno con todo su alrededor, que nos incluía a todas sus alumnas. Se volvió alegre y amigable. Al final del curso sucedió algo muy triste e inesperado: la maestra apunto de casarse por la iglesia (porque ya lo había hecho por el civil), recibió la noticia de que al maestro le había dado un paro cardiaco cuando se dirigía de Monterrey a Saltillo y murió. Ella quedó viuda antes de casarse.

Era de suponerse que tan horrible tragedia regresara la antigua maestra con mas amargura y mas malhumorada que nunca. Obvio, todas la llevamos. Ella tenía su "porqué" como muchas tantas historias la tienen, pero aún así creo que hay que tratar de aprender a separar y vivir y convivir de la mejor manera posible.

Alguien que conozco depende mucho como ande con el galán o con sus problemas para que su carácter y su humor cambie con los demás; Si anda de neuras y con cara de que no te le acerques es que de plano trae problemas y si la vez media "amistosa" es porque anda bien en su relación.

He visto el lado malo y amargado de algunas personas y sé que es porque tienen sus "porqués", como yo los tengo; A veces trato de entender a esa gente, y según yo trato de psicoanalizarlas como si supiera mucho sobre el tema, pero una cosa es que los comprendas y hasta cierto punto los justifiques y otra muy distinta es que sean groseros y te llevan de encuentro sin tenerla ni deberla. Creo que hay que aprender a separar las actitudes que te hacen daño con todo tu alrededor que está ajeno a todo lo que te pasa.

No sé cual haya sido el futuro de mi maestra. Ojala algún día me la encuentre y que la vida le haya devuelto la alegría. Yo por lo pronto cada día como niña chiquita aprendo mas y pido también disculpas si alguna vez en mi vida me he portado mal con alguien porque algún problema me rebasó. Y como dice mi mamá, no seas un amor... Pero unA MOR...tificación para los demás.

12 comentarios:

Mr. Ñets dijo...

Me gustó mucho este post, Yolita.

Tengo bien identificado que cuando no ando bien con mi "porqué" no puedo funcionar en las otras cosas.

Saludos hasta allá, hasta tu esquina.

Lau dijo...

ay comadre! que triste la historia de tu maestra, definitivamente si, hay que separar las cosas, ustedes como alumnas no tenian porque pagar los platos rotos por muy doloroso que haya sido la perdida para ella... en fin un abrazo :)

Teli dijo...

chales... soy esa maestra estos días.

Quién sabe, uno trata de que esas cosas no le afecten a uno y pos los demás no tienen la culpa de tus neuras, pero a veces uno trae la mecha taaan corta.

Ann dijo...

triste la historia de tu maestra, cuando tenemos un PORQUÉ asi con mayúsculas es bien dificil separarlo de todos los demás aspectos de nuestra vida, lo malo es que después tiene uno que andar ofreciendo disculpas y hasta explicaciones de nuestro comportamiento.
Saluditos!

Lord Vyzarro dijo...

se me hace ilogico que los demas paguen platos que no rompieron, aunque a veces inconsientemente obligamos a que asi sea, espero que esa maestra haya sido feliz, saludosss!!!

Alice dijo...

yo tenia un maestro en la carrera que simplemente era una persona HORRIBLE... hace unos años me entere que le dio cancer y lo segundo que pense fue "seguira siendo igual de mamilas que antes?"... tal vez a el su problema lo convirtio en mejor persona... quien sabe...

tu cuando andes de malas, has lo que yo... descargalo en el blog... que te valgan los lectores jajaja... ni siquiera necesitas picarle al publish post para sentirte mas relajada!

Rossy dijo...

Gracias por tu visita, Yol!

Eres bienvenida a mi casita cuando gustes venir.

Verdad que los zapatos son para morir?

Un abrazo.

Lourdes dijo...

ay Yol, te acuerdas de lo que hablamos hace poco, hoy estoy super triste porque me acabo de enterar que el papa de un amigo muy querido fallecio hace dias.
Que fragil es la vida verdad?

pobre de tu maestra :-(
buen post comadre muy cierto lo que dices
saludos,

la burbuja de yol dijo...

Eugin: yo tambien compadrito, aunke trato de separar si es que se puede. si no para eso estan nuestras platicas filosóficas. saludos desde la esquina del silencio....

a ver si al rato te visito :)

Lau: y una de tantas maestras, jefes, dependientes, choferes, y demás. saludos mi Lau. ya mero llega!!

Teli: jaja, pero tu eres una maestra buena onda

Ann: estoy de acuerdo contigo ya que a veces hay que justificar nuestra conducta pero hay gente que le vale ser asi. saludos.

Vyzarro: compadrito, donde te has metido??

Alice: buen tips comadre. Pobre maestro, quien sabe si se amargo mas con su enfermedad o lo hizo cambiar para bien.

Rossy: el buho tambien esta conmadre! pasare pronto a visitarte.

Lou: que triste, asi es, por eso hay que valorar todos los minutos de nuestra bendita existencia. un abrazo comadre!

Mariana Evans dijo...

mmmm creo que si tengo mis momentos de porqué´s, aunque a últimas fechas trato de controlarme mucho más, pues ya he visto lo que se siente que se la apliquen a uno...

Muchos saludos, abrazos y besitos Yol-ita

Ale dijo...

auch que mala onda lo que le paso a tu maestra Yol :( pero bueno, yo pienso que uno no tiene que basar su felicidad en otra persona, ya sea marido, novio, o similar. Se va a oir choteado, pero es cierto que la felicidad la encuentra uno en uno mismo. Lo demas son ayudaditas, pero esta en nosotros llegar a ese estado no?
Un abrazo comadre!

ka! dijo...

Deja anoto la parte donde debo de manejar mi humos de forma independiente a mi relación...

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)