martes, 25 de abril de 2017

DOMY ME SORPRENDE

Domy tiene 6 años y me sigue sorprendiendo enormemente. Es una niña que desde bebé hasta hoy, no le llama la atención los shows en las fiestas infantiles ni pegarle a la piñata, pero eso si, se ríe mucho con la simpleza de El Chavo del Ocho setentero y que si me pregunta que enfermedad me dió de chiquita, de rato me pide mi celular y en vez de jugar, se mete al google para buscar la palabra "paperas" y me lee todo el significado en wikipedia.

Aun así me sigue encantando que sea una niña en toda la extensión de la palabra, que escoge peluches para dormir en la cama y que me dice antes de dormir: "Que te vaya muy bien en tus sueños mami".

Esta vez me sorprendió, porque desde que vió un panoramico del espectaculo SHEN YUN, de inmediato me dijo que queria ir, cuando a mi, la verdad, no me llamaba mucho la atención. Pensé que lo decía por los colores y por el baile, ya que ella acababa de salir en un festival de jazz intercolegial, así que pense que se le quitaria las ganas o se le olvidaría en la semana.

Un día fuimos a un centro comercial y estaba una chava oriental vendiendo boletos. Domy me paró de inmediato y me dijo que nos informaramos, así que fuimos y me aventé una catedra de la cultura China de 500 años cuando yo solo quería saber los precios y cuando me enteré de los mas baratos, en mis adentro dije. Olvidalo.

Domy me pregunto sutilmente si podía tarjetear y le di un rotundo no. ¿Porque mami?, -Porque esta muy caro y el horario no se me acomoda con mi trabajo-. -No hay manera Domy-, punto final, pero los dioses chinos se encargaron de que todo se acomodara ya que en una semana ya no estaba trabajando, así que el pretexto ahora era el dinero.

Paso una semana y el tiempo y los boletos se fueron agotando, pero era tanta la insistencia de Domy que de pura casualidad chequé si había de los mas baratos donde quedas amero arriba y casualmente habían dos en una orilla y en buen lugar, no sabía si arriesgarme a comprarlos o no, porque no quería arrepentirme de que a la mera hora Domy se aburriera o se quedara dormida, cuando de la nada vió el anuncio en la tele y me volvió a preguntar si habia boletos y le dije que ya se habían agotado, su carita realmente si era de decepción.

Total esa noche mi corazón de pollo y yo checamos si aun había boletos y con todo el dolor de mi corazon le teclee al SEND para comprar dos boletos, (me daban ganas de que sólo fuera uno pero obvio Domy no esta en edad de ir sola y por supuesto no la iba a dejar), así que le dije que tenía una sorpresa y no fue hasta que llegamos al Auditorio Pabellón M y me preguntó que hacíamos en el lugar donde fue el Concierto de Caifanes, y solo le di el boleto y le dije: -leelo por favor-, y su cara se sorprendio de inmediato cuando leeyo SHEN YUN, y literal brinco de alegría.

Eso nunca se me va a olvidar.

Subiendo al quito piso vimos que llegamos muy puntuales y me dijo: -Que bueno mami, no me gusta llegar tarde ni a las fiestas ni aquí tampoco-. Pensé en comprarle palomitas y agua porque estaba segura que le daría sed, pero el señor del snak del auditorio nos dijo que no se podía comer adentro en la sala, sólo la bebida, (mira no vayamos a desconcentrar a estos chinos tan estrictos), así que entramos y por mero me da un laberintitis y me vomito de lo empinado que esta la parte de arriba que pensé que me iba a caer al vacío y cuando al fin nos pudimos sentar a tomar aire porque yo parecía que estaba subiendo el everest y tomé agua, Domy se preocupó y me dijo que no podía tomar agua, -claro que si se puede Domy, le respondi- palomitas no pero agua sí; -No mami, guardalo-, (se lo tomo demasiado serio) -Domy relajate, vienes con tu madre-, -por eso-, me dijo de broma (no se que quiso decir) . Tampoco se podía tomar fotos, ni videos así que Domy preocupada me dijo: -Mejor de una vez apagas el celular mami-.

Lo demas estuvo genial, lo esperaba mejor sinceramente, pensé que tendrían escenografías increíbles, pero sólo era una pantalla digital con paisajes de china y lo que si estuvo impresionante fue la coordinación de la pantalla donde los personajes volaban y de repente los veías en vivo, así que salían y entraban cada rato de la pantalla.

Mientras miré como Domy en realidad disfrutó cada coordinación perfecta de baile y mucho color mientras por dentro, muy en mis adentros yo sumaba cada baile en 200 pesos, y la musica te causaba tanta paz, que no sabía si dormirme o de plano ponerme a llorar de lo melancolico y bello que se escuchaba.

Conclusión: Valió totalmente la pena, ella realmente lo disfrutó y comentó cada baile hasta el final, le entendió perfecto a las guerras, a los monjes y a la vida cotidiana China, dijo que quería conocer el país y hasta me pidio clases de piano ya que su miss le dijo que te ejerce el cerebro.

La verdad, no me imaginé a una niña de esa edad portarse tan bien y disfrutar cada melodía, cada musico en vivo, cada perfección. Así es mi niña, que a veces no es tan niña.

Gracias por apreciar el arte Domy, me dejas una gran lección.

(Sabado 18 de marzo del 2017)

Saliendo del espectáculo


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