martes, 12 de mayo de 2015

SE NOS FUE EL 5242

Alguna vez he escrito en mi blog que cuando planeo algo con anticipación, no más no me salen bien las cosas. Según mi personalidad creo que me va mejor  lo improvisado, lo impulsivo o lo que se arme en el momento. Este fin lo olvidé por completo y quise ser una previsora exagerada porque me levanté el sábado a las 7:30 de la mañana solo para  comprar 2 boletos para ir a Saltillo (como si todo mundo viajara para allá) para festejar junto a mi madrecita  santa el día de la madre, así que compré para las 12:00 pm, lo cual significaba que para la 1:50pm "Si las condiciones del camino no lo permiten" (como dicen los choferes)  Domy y yo ya estaríamos en tierras Coahuilenses. 

Carlos nos dejó directo a la centralita de San Jerónimo en vez de ir hasta la central de autobuses que está en el caótico centro de Monterrey y así nos ahorramos como media hora de camino. Como mi Chispagel tenía que ir a trabajar a la radio, nos dejó 15 minutos antes de nuestra salida así que llegamos a la centralita a las 11:45 am

Al dar mi clave de confirmación de mi compra la señorita me dijo: -"Ese camión que compró express no se para aquí, se tendría que ir hasta la Central principal porque va directo"-. Ni modo, lo tendré que cambiar por otro horario así que lo cambié por el autobús No.5242 de las 12:21pm. -"Fíjese bien en el número"- me dijo la señorita con actitud un poco de flojera. Ni hablar, 20 minutos más no le hacen mal a nadie. 

En ese inter, nos fuimos a la tiendita para que Domy se comprara algo que no sé porqué siempre le emociona mucho, fuimos al baño, jugamos en ratos a que Domy adivinara palabras en inglés, tomamos algunas fotos y me encontré en mi teléfono una de Domy cuando viajaba  a los dos añitos y la comparé con una actual

Mi Domy a los 2 y a los 4 años en la Centralita de San Jemo


vimos dos trenes pasar y a cada camión que llegaba le preguntaba a Domy que se fijara bien si era el 5, 2,4,2

Cuando vi el reloj eran la 1:25 de la tarde cuando Domy ya me estaba reclamando que ya era mucho tiempo. Tuvimos que hacer fila nuevamente y cuando al fin nos tocó turno en el mostrador y pregunté por el autobús 5242 la señorita me dijo: -"Uuuuh nooooo, ese ya se fue hace ratote!!!- ¡¡¡¿¿¿¿cómo, a que horas y porqué????!!! (con mucho signo de interrogación y admiración le pregunté) -"Es que lo vocearon diciendo que cambio de número"-.

Tengo dos teorías: 1.- que estuvieron boceando el cambio de camión (como la maestra de Charlie Brown que no se le entiende nada) mientras nos tomábamos ésta foto o...



... 2.- Que de plano se nos fueron las cabras aunque estuvimos atentas pero al parecer no tan atentas. No me pasaba eso desde una vez que me iba a Guadalajara  por la noche y al enseñar mi boleto ya con maleta en mano y almohada  en la otra me dijeron que ese camión se había ido un día antes, osea que me había equivocado de día :S.
Total, el siguiente autobus que seguía era el de las 2:45 de la tarde, de plano hablé con mi mamá para que no nos esperaran a comer y ya teníamos mucha hambre, así que nos compramos papitas y algo de tomar. A partir de ahí nos pusimos muy atentas cuando la señorita voceaba y a partir de que compré el otro boleto la señorita recalcaba por el micrófono mientras se me quedaba viendo: 

"Llegó el autobus con destino a México, con número marcado 6104 con horario 2 de la tarde con 20 minutos, cheque muy bien su boleto y ponga mucha atencioooón, no se le vaya a ir el camión".

¡Ehhhh eso es bulling!. Ya, ya entendimos (pensé)


El camión llegó a la centralita casi a las 3 de la tarde, Domy brincó de alegría cuando comparó el número del chafo camión con el del boleto y en cuanto se subió se quedó completamente dormida. Llegamos a Saltillo  pasadas las 5 de la tarde y 20 minutos más tarde llegamos ¡POR FIN!l al depa de mi mamá. 

MORALEJA: No volveré a comprar nada por anticipado. Seré una hojita que se la lleva el viento y que de seguro todo me saldrá mejor que si hago planes.  

Aquí algunas fotitos del domingo porque el sábado llegué tan cansada que se me pasó. Eso si Domy la pasó muy bien.


Caminando con la abuela

¡A desayunaaaar!, gritaba mi mamá a Wera, Natis y a mi mientras ya estaban acomodadas
para el desayunito en el patiecito Domy y Miranda 

Ya bañaditas listas para salir mientras veían Ralph El Demoledor.

En la caminata exclamó mi mamá:
¡Mira ellos son mis compañeros de zumba!
(casualmente ella traía también un sombrero)

Domy se durmió a la 1 de la mañana / despertó a las 7:12 am


Tacos Checo, no te acabes, sigues siendo delicioso.
Las niñas felices porque se sentaron solas

Cerveza para festejar y mitigar el calorón y cerrar con broche de oro el fin de semana
antes de regresarnos a Monterrey
(Mami, Wera, Paty y yo)










No hay comentarios:

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)