viernes, 20 de febrero de 2015

DIEZ AÑOS SIN UN PAPÁ

Sacado del álbum de mi papá donde él recortó esta foto de revista
representando a sus hijos: Paty, Yola, Güera y Pepe. (Arriba su letra)


¿Sabes papá?, el tiempo pasó de prisa a pesar que hubo días más pesados que otros. Algunas cosas cambiaron mucho y otras jamás se movieron. 

Además de Daniel (que dejaste siendo un bebé) tuviste tres hermosas nietas más. Ninguno salió a nosotros, creo que nos superaron: los cuatro son tranquilos, responsables, sensibles, dedicados en lo que les gusta, creativos y extremadamente ingeniosos. 

El otro día le enseñé a Dominika un resumen de tan solo 3 minutos de mi boda englobada en una canción de Dido; ahí le señalé quién eras tú, su abuelo, y me dio mucha risa y a la vez ternura que al verte aplaudirme mientras yo pasaba con mi vestido de novia, ella agachara la cabeza, hiciera carita de puchero y me dijera: -¡lo extraño tanto!-, a lo que exclamé: ¡Domy, ni siquiera lo conociste!; pero me quedó la duda si algún día cuando era más pequeña te percibió de alguna manera.

Daniel ya es un pre-adolescente, ya le cambió la voz, adora a sus papás y es buen niño (o ya no sé si llamarlo chavo), está más alto que yo y tiene solo 12. 


Miranda tiene 9. Ella llegó en el mismo año que partiste y este año cumplirá los 10; es muy intelectual e inteligente, tuvieron que adelantarla un año  porque se aburría en su grado; gana concursos, es muy correcta para hablar y a veces su inteligencia le saca canas verdes a Paty

Natalia llegó un día antes de tu segundo aniversario luctuoso. Tiene 7 y desborda creatividad y sabe dibujar muy bien, las dos son un talento Andando. 

Dominika ya tiene 4, su sonrisa te habría derretido; te dice unas frases tan hermosas que te deja pensando. fue la más esperada y la que alegró con su llegada después de los oscuros momentos en que no supimos de Pepe. Y hablando de esos momentos fuertes, a veces me pregunto ¿cómo hubieras manejado tu la situación si hubieras estado aquí?, creo que no lo hubieras soportado. La valentía de Güera y mamá te habrían sorprendido.

Aún así, a la familia le hace falta la protección paternal, confieso que nos sentimos mucho tiempo desamparados sin tu presencia, aunque siempre lo resolvíamos sin ti. Creo que Güera te sigue extrañando mucho y le ha tocado vivir y resolver cosas difíciles.

Hay días que te me olvidas pero no para enterrarte en el pasado, sino sólo para bloquear la mente. Reconozco que los domingos ahora son un poco aburridos y tranquilos sin la adrenalina de saber como estás, o si se te ocurrió sacarnos a pasear impulsivamente a Arteaga o San Antonio de las Alazanas Coahuila con repentinos y relámpagos viajes que la mayoría de las veces fueron divertidos. Cuando estabas tú veía más el cielo, y el sol me calentaba más; ahora veo sólo techos de centros comerciales. Extraño salir a caminar y conocer lugares diferentes en carretera, aunque eso ya no será posible por tanta inseguridad. Te sorprendería saber como cambió México en ese aspecto.

Yo me cambié de casa, creo que te hubiera encantado el paisaje de hermosos cerros que tengo en frente y que aún no es invadida por departamentos altos. Sigo en el mismo lugar de trabajo que te hacía sentir orgulloso pero que ahora me siento atorada y de vez en cuando me gustaría escuchar tus consejos valemadristas sin pensar en las consecuencias. Me falta ese coraje. 
Domy enfrente de mi casa vestida de Frozen


A las cosas que dibujo al principio las firmaba como "moyete" (como tú me decías), ahora las firmo como moyete&dominika; y hablando de molletes: Pan con Azúcar y Mantequilla, como tu los llamabas (Lucas y Conchita-chopo) también partieron, de seguro los has visto por ahí. Ahora tengo 3.

Tus hijos están bien, pero seguimos batallando cada uno con sus costales, unos más pesados que otros pero creo que somos unidos aunque yo no hable mucho x teléfono y cada vez me tardo más en hacer visitas a Saltillo. Y hablando de Saltillo déjame decirte que a Domy le encanta ir, siempre se emociona días antes de salir y como todavía no entiende bien la noción del tiempo siempre pregunta que si iremos en este año y pregunta que si ya es mañana. Le encanta desde ir a la central, comprar galletas en la tiendita, ver pasar el tren en la central de San Jeronimo, subirse al camión ochentero y admirar el paisaje unos minutos antes de quedarse dormida. A mi Saltillo me da nostalgia, aunque ahora está muy disfrazado de puentes y lo veo totalmente cambiado, no sé, pero a veces el aire, la hora del atardecer, el clima de la noche, las caminadas de algunas calles me da mucha "chingadera"(aún no sé descifrar bien el significado exacto de esa palabra), y si me quedo más de 2 días lo siento mucho más, pero luego resulta que ya no me quiero regresar.

Mi mamá está excelente, "la fiera" como tu la llamabas, es una abuela a toda madre y al igual que todos, está muy orgullosa y sorprendida de sus nietos, tanto así que el otro día me dijo: "...Que yo recuerde a la edad de ellos ustedes estaban bien pendejos".

Mamá está tranquila, me encanta ver que no vive de recuerdos ni del pasado; renovó por completo el depa que aún rentan y lo dejó hermoso; pintó de clarito aquella cocina verde donde yo pinté un mural de cocina caricaturizado con un gallinero de madera de colores que tu me ayudaste a armarlo; quitó los cuadros que nos daban roña, cambió muebles, tiró cosas y dejó todo renovado, siempre viviendo en el presente. Ella sale, arma rompecabezas complicados, va a clases de zumba, y a veces sale o viaja con amigas, se sigue arreglando aunque no salga, te interrumpe en el trabajo con llamadas largas que las quiere hacer cortas que te dan ternura, y se ve contenta (todo lo que no te gustaba que hiciera)
Güera no lo es tanto.

Las Navidades son disfrutables, a veces somos más y otras menos y ahora todo se enfocada en los niños, ellos son el centro y mamá y Güera siempre se lucen y hacen todo pensando en ellos. Yo siempre soy la invitada especial que sólo va a tragar y me tratan de lujo, soy la que lleva comida comprada mientras mis hermanas y Pepe si cocinan. Casi nunca ayudo más que a lavar platos. Cuando me quedo más días le sigo pidiendo la bendición a mamá y me encanta cómo me consiente. Carlos es sólo sociable una vez al año, algunos años menos que otros, aunque éste fue el primer año que se me olvidó pedirle un discurso navideño.

El mundo cambió mucho, nosotros no tanto, aunque ahora si ya nos salen más canas. 

Hoy tendrías 74 si estuvieras aquí.

Sigo pensando que sigues viajando como aquél 22 de febrero que recibí la llamada de tu partida, aquél último domingo que te vi en cama en el IMSS y que me pediste que te llevara a la ventana; que te portaste a la altura y me calmaste cuando viste mi desesperación por quererte cambiar de hospital. Cuando te vi valiente y muy tranquilo cuando te visitó una sotana negra; cuando te vi sonreírme, cuando esperaste a la mujer de tu vida que hiciste feliz y la hiciste sufrir a que llegara para verla por última vez; cuando te fuiste y te transformaste en aire puro, libre al fin para irte a aquella cascada donde querías ir en un día muy soleado después de mucha neblina.

Estamos muy bien, pero reconozco que te extraño y que a Paty, Pepe, Güera y yo siempre nos hará falta un papá.


p.d. Prometo ver más el cielo :)



1 comentario:

Lau dijo...

Me hiciste llorar comadrita, ahora se de donde salió la sensibilidad de Domy, me hiciste pensar en mis viejos y pedirle a Dios que me duren muchos años mas, pedir que si un día tengo hijos que ellos los conozcan y los disfruten, estoy segura que un día te reunirás con tu pá y que el desde allá arriba está muy orgulloso de sus hijos y sus nietos! Te mando un beso y abrazo muy apretados!!!
Pd hoy voy a escribir....

las cabeceras (¿asi se llaman?)

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