domingo, 18 de noviembre de 2007

ermitañamente SOCIABLE


Yo soy una persona que disfruto mucho mi soledad.

Me encanta estar conmigo, pensando, creando, andando de autista en mi mundo. Soy alguien que disfruta más una conversación emisor-receptor que platicar en bola. No soy antisocial pero si ermitaña sociable, no me gusta que invadan mi burbuja. A veces me dicen que soy muy seria que no hablo en algunas conversaciones. Mas bien sé escuchar y me gusta hacerlo. Mis mas allegados saben eso mas no mi alrededor, pero lo mas ilógico es cuando la gente extraña me busca, no sé porque tengo ese imán con la gente.

Hace muchos años viajé de Leon Guanajuato a Saltillo en camión y me tocó una chava que no paraba de hablar, yo hacía viscos a las 2 de la mañana y ni mi cara la hizo parar el pico. me pregunté porqué platicaba conmigo si había muchos lugares solos y mucha gente bonita con quien platicar...

En el metro entro sola y mi alma y el primer señor o señora que entra se sienta a un lado mío con todo y niño o enfrente de
mi viboriandome de "pe a pa", siendo que hay 40 lugares mas en cada vagón.....

Cuando trabajaba los domingos en el periódico me salía a la misa de las 7:00 de la noche para ir al el Sagrado Corazón que está a una cuadra. Esa iglesia es bastante grande. Como llegaba un poquito empezada la misa me sentaba a los costados, la primera vez una ñora de esas que organizan la misa llegó directamente conmigo y me pidió que recolectara las limosnas, no muy gustosa acepté y lo hize. La siguiente vez me pidió lo mismo, la tercera me hize mensa incandome disque para rezar y ni asi me salvé, la cuarta me cambié del lugar, me puse en medio de mucha gente al frente del altar, llegó y me dijo: " No te me escapas hoy", ya esto se estaba convirtiendo en un acoso celestial, hasta pensé que a lo mejor era la elejida de Dios. Lo peor era cuando otra ñora me pasaba a regañadientas a leer la primera lectura. Ya la finalidad de ir a Misa no era escuchar el sermón sino esconderme entre las 300 personas o no se cuantas caben en ese lugar, al final deje de ir.

Eso no es nada...

Hace algún tiempo tomé clases de pintura en Marco. Ni los 4000 mil pesotes que pagué ni la ñoras sanpetrinas acaparadoras, ni el maestro cubano valieron la pena, asi que me fui a un cuchitril sin clima en el centro donde compraba material y daban clases en el piso de arriba con un pintor llamado Gerardo, un típico boemio de muy avanzada edad que solo tenia unos cuantos alumnos dispersados en toda el årea. entre tierra, bastidores, caballetes viejos y un piso que con un estornudo se venía abajo empezé mis clases.

Como hize clic de inmediato con mi teacher, me cobraba la clase 80 pesitos, excelente para mi bolsillo. No eramos muchos alumnos, una que otra chava y como 5 niños desobedientes. La mayoría me daba risa las mensadas que platicaban. De repente se me acercaban curiosos pero nadie me molestaba. Ahi me la pasaba de 11 de la mañana a 6 de la tarde toodos los sábado. Me encantaba ir a media tarde por mi segundo cafecito al super 7 y seguir pintando, el tiempo se me iba de bolada. Todo iba super bien hasta que llegó la mamá de una alumna, una ñora joven que dejaba a su hija en la clase y como me imagino no tenía nada que hacer en su casa y pensó que eramos de la edad, se pegó conmigo y me empezó a platicar su vida y problemas matrimoniales que la verdad no me importaba en lo mas mínimo. Cuando no le seguía su platica se iba con su hija, pero ésta la corría y regresaba conmigo diciendome que su hija le decía que se fuera, que la distraía.

Digo!, sentido común, que creía que a mi no me distraía????.

De repente cuando me iba por mi cafecito me preguntaban las niñas gritando a coro: a donde vaaaaaas???, vamos contigoooo!! y la señora también se acoplaba. Ahí me veía en la calle cuidando a 3 niñas, una loca de 6 años que se atravesaba las calles sin fijarse, una ñora que no paraba de hablar y un niño que no hablaba pero siempre estaba presente. Al final lo único que conseguí de ese niño callado fue una fuerte viruela que me pegó meses después.

Porque si había mas gente en la clase se iban conmigo???

Un día agarro un taxi que paré afuera de el periodico, el señor me preguntó si trabajaba ahi y de inmediato se puso a cantar para ver si yo podía hacer algo por él, como si yo fuera de espectáculos o trabajara en televisa, le expliqué que solo era una simple diseñadora, pero eso no le importó. Me contó su vida, sueños frustrados y me cantó 2 canciones mas que según el era paran las hijas de Pedro Fernández que no se que artista le robó. Al final cuando me dejó en un cafecito, le di las gracias amablemente por las canciones que me deleitó y di mas pie para que me dijerame: "Andele, dejeme le canto una mas que le
compuse a Ana Gabriel"!

Apagó el carro y lo escuché cantar.....

que alguien me explique!!

3 comentarios:

Eugenio Guzmán Lombard dijo...

¡Yola, lo lograste!
Me tienes cagado de risa y luego dices que no eres buena escribiendo...claro que sí lo eres.
Ya te puse como uno de mis favoritos.
Saludos al Ledezma y a los perros.

rosy rodriguez dijo...

Amiga...eres genial, única! ...cada dia confirmo mas que eres especial...
Me tienes muerta de la risa con tantas cosas que te han pasado...Creeme que me hare fan de tu columna...
Un abrazote

Ave Fenice dijo...

creo que es la ley de la atraccion... jeje... yo creo que yo tengo la ley de la lejanía en vez.

las cabeceras (¿asi se llaman?)

las cabeceras (¿asi se llaman?)