El 10 de septiembre salimos tarde del periódico, estaba lloviendo a cantaros, (nunca he sabido que es un cántaro, se me figura jarritos cayendo del cielo pero bueno, dejemos lo así) . Mi entonces novio Carlos me llevó a mi hermoso depa ubicado en la mera subida del Cerro de la Silla . Él, sencillo y caballeroso, me abrió la puerta de su viejo y fregado Atlantic modelo 85 que tenía en ese entonces, y como pudo, nos dirigimos a mi hogar enfrentando encharcamientos adentro del carro y limpiando cada 5 minutos el vidrio de atras porque no se veía nada. Casi llegando a las alturas donde se encontraba mi depa, el carro ya no pudo subir, porque estaba la calle convertida en pequeñas pero peligrosas cascadas, así que lo dejamos en la entrada de la colonia y subimos a pie. Aparte de vivir en las alturas, mi departamento estaba en el 4to piso, así que teníamos todavía que subir escaleras. Llegamos a salvo y de rato entro una llamada de la mamá de Carlos para decirle que estaba muy inundado ...
Este fin fuimos a ver la tan anelada y soñada Casa del Tec . Un sorteo a nivel nacional en el que se "rifa" una Residencia en Monterrey con valor de $35'340,000.00 + $3'000,000.00* para que los disfrutes en lo que tú quieras, una Camioneta Lincoln Navigator 2009 y una Lincoln MKS 2009; Eso sin contar el segundo lugar que incluye residencia en Zapopan, Jalisco, un depa en Cancún y muchos premios mas. Cuando uno visita la casa empiezas automáticamente a soñar en que te la mereces, y si te andan fregando en cada rincón de la residencia que compres el boleto, emocionado lo compras como si estuvieras firmando ya las escrituras de la casa. Si ganáramos la Residencia, los primeros dias serían un sueño: pachanga tras pachanga en la alberca, amigos y familiares, y hasta me daría mucho gusto cocinar un pastel en la mega cocina. Todo sería maravilloso, pero después de unos diás ya no lo sería tanto porque: • La Sra. Martha se tendría que quedar a vivir en la casa hechando a...
Un día íbamos en el carro rumbo a la casa. Estaba lloviendo no muy fuerte pero sí estaba muy frío el ambiente. Mi Chispagel me estaba platicando algo cuando de repente una imagen llamó mi atención tanto, que aunque la vi 2 segundos, en mi mente pasó en cámara lenta, pero tan lenta que pude ver la expresión de una paloma aturdida en medio del camellón en plena carretera. La verdad no sé si fue mi imaginación o de verdad le vi la cara de angustia. Estaba sentada como si estuviera empollando y podría adivinar que de seguro recibió un golpe de algún carro. ¿Regresar por ella? no era opción. Si le decía a Carlos, ni de chiste me iba hacer caso, además era imposible porque no te puedes parar ahí cuando los carros van a más de 100 km x hora; si pensaba que alguna persona la auxiliaría, menos. Si por un perro a veces hay indiferencia, que se puede esperar de una palomita insignificante para el mundo. ¿Tendrá sentimientos? no lo sé, pero dolor si. Si lo comentaba de seguro ...
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